Cuando termina de prepararse sale de su casa hacia la parada de autobús. Va con prisas, como siempre.
Lleva el pelo mojado y con el frío invernal de la mañana parece que se congela mientras camina. Enciende un cigarro y espera, una vez más la melodía de su mp3 le transporta a otro lugar...
Llega a su destino, sin embargo no hay nadie esperando.
-Una pena- piensa -Me apetecía ver su sonrisa esta mañana.
Toma asiento en aquel banco de piedra helado. Apenas pasan
dos minutos y allí está él. Se cruzan sus miradas y... ¡sí! SONRISA.
Se me acaban las palabras... xD