sábado, 20 de julio de 2013

Es lo que tiene leer cosas que escribías hace años.

El caso es que miras atrás y te alegras.
Te alegras de haber mandado todo a la mierda, tarde, pero al final, hecho.
Ves que avanzas el doble sin tanto peso en la espalda. Sin ataduras.
Y te empeñas en recordarte de vez en cuando, que no puede volver a ocurrir.
El tiempo te da esa perspectiva que todo el mundo necesita para mirar las
cosas de forma real y sincera, sobre todo eso.
Y el caso es también, que lees lo que escribías entre lágrimas años atrás
y piensas: joder, ¿de verdad? qué cobarde has sido. Si al final (y al principio)
sabías lo que tenía que pasar. Bastante al principio. Lo sabías porque lo escribías
entre líneas primero y a gritos después.
Y así, el caso llega a ser... que ya es hora de mirarse un poquito y ordenarse.
Sí, ordenarse. Empoderarse. Conocerse. Llámalo x.

sábado, 13 de julio de 2013

La verdad es de cada uno y la sonrisa pa quien la vea

Me gusta tu pelo.
Me gusta tu cara.
Me gusta tu sexo.
Me gusta tu espalda.
Me gustan tus ojos.
Me gustan tus labios.
Me gusta el deseo que llevas debajo.

Oh si.

dice así La pegatina....

martes, 9 de julio de 2013

Al final, escribo solo y únicamente para complacerme a mí misma.
Hace tiempo que dejé de lado hacer algo "bonito"
estrictamente hablando de escritura.

Un pequeño momento de "lucidez"

Los muros siguen siendo muros aunque los pintes de colores.
Y yo tengo unos bien altos. 
Ni si quiera sé exactamente hacia qué, pero los tengo
(En realidad estoy mintiendo al escribir eso porque
tengo la intuición de por dónde debería ir el hilo de
mis pensamientos para averiguarlo, pero medamuchapereza). 

lunes, 1 de julio de 2013

Maldita sea.

De
ja

de

ha
cer
me

pr o  p   u   e     s       t          a          

i
 n
   d
     e
      c
       e
        n
         t
         e
           s.                                                


Al final, acepto, juego... y tú terminarás
con alguna parte del cuerpo amputada por un mordisco.


Y quien avisa, es  a v i s a d o r . . .