La gente normalmente te dice que debes de andarte con cuidado con ella, porque es peligrosa y a nadie le conviene demasiado. Sin embargo paradójicamente te animan a acercarte. Porque es bella. Es bella como ninguna. A veces va un poco sucia, pero eso no le quita el encanto. Cuando te sumerges en su fantasía es difícil dejar de pensarla. Es inútil intentar no enamorarse después de vivir con ella e intentar entender sus historias. Ella tiene algo dentro que te hace perder la cabeza, con sus aires de libertad y sus miradas penetrantes… que tratan de mirar en tu interior y rasgarlo (o eso parece), pero luego nunca hace daño. Ella no es precisamente joven, tiene tantas historias que contar… se puede ver perfectamente en su piel. Se puede ver que cada centímetro suyo está gritando para no pasar desapercibido. Está gritando que tiene miles de cosas que contar. Pero siempre grita en silencio, sólo puedes escucharlo si te fijas en ello, si la admiras. Ella está viva como ninguna, nunca deja de respirar y si quiere, sale de fiesta todos los días (porque siempre hay algo que celebrar), va por ahí sin dejar que nadie le pare. Ella tiene mil personalidades diferentes… que solo se pueden conocer si las buscas, si te esfuerzas en mirarlas (es muy tradicional y nunca da su brazo a torcer). Ella siempre está en crisis, pero resiste implacable, sin ceder a los impulsos de muerte que lleva dentro. Ella siempre tiene una sonrisa que ofrecer.
Ella es definitivamente indescriptible, porque después de escribir estas líneas creo que es imposible captar su esencia y plasmarla en un papel. Ella… enamora. Ella es… Napoli.
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