lunes, 20 de mayo de 2013

No tengo razón y no me importa si debería tenerla.


Me gusta fumarme los días y beberme las noches. Los unicornios y las flores sin pétalos. 
A veces monto en delfín, pero solo si mi morsa voladora está averiada. 
Cuando estoy feliz vomito arcoiris, cuando estoy triste bebo mares de vino y también vomito. 
Nunca he entendido a la gente que no es reversible. Ni a los que odian el mar. 
Vivo en un castillo cuyas paredes están hechas de gominolas y los muebles son de tortilla de patata. 

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