Hace tiempo que ella se preguntaba dónde estaba su ilusión. Tenía una pequeña intuición que sugería que probablemente estaría recogida y doblada en su maleta. Bien dobladita, junto con la esperanza y las ganas de intentar algo más. Hace tiempo también, que los sentimientos que la acompañan la hacen caer un poco más y olvidar los que se esconden. Sin importar el orden en que se mencionan, tienen el placer de "amenizar" sus días; la señorita Desidia, implacable en su papel. La poderosa Resistencia al cambio, que hasta hace poco ha tenido una gran influencia. Y el tímido y humilde señor Amor, cada día más encorvado y marchito, pero siempre al pie del cañón, por mucho que duela.
Hoy hace exactamente siete días desde que la Señorita Valentía, joven y amenazante ha resucitado. No por su puesto sin acontecimientos que la hayan hecho salir... que ella estaba muy cómoda y calentita en la maleta. Entonces ella cogiendo todos sus sentimientos (mientras se agarraba el corazón) comenzó a estirarlos para quitarles las arrugas y los dobló cuidadosamente. Después cuando estaban todos ordenados les echó unas gotas de objetividad, lo metió todo en su maleta roja y se fue.
Se ha ido... Todavía le cuesta creerlo.
Ahora... camina por la calle,maleta roja en mano, sin destino ni camino alguno.
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