Hoy me voy a dejar llevar, por lo que estos días otoñales quieran mostrar.
Voy a dejar que todo fluya, sin pensar.
Matiz: Pensando menos en las relaciones personales (que me obsesionan y me ponen demasiado melancólica) y más en mi al rededor. Otro matiz: En mi al rededor en cuanto a relaciones sociales, movimientos sociales, analizar el mundo un poquito más de lo que ya lo hago. ¿Por qué no? Me encantan los matices. Así puedes decir lo que quieras y que otros te entiendan, o entenderte a ti mismo. Son útiles.
Hoy escribo porque me aburro y porque me apetece, que coño.
Aunque escriba sin decir nada. Hay mucha gente que está todo el día hablando sin decir nada.
Los odio. Igual que a la gente mediocre. Me ponen nerviosa. Y además son un coñazo. Aunque hay algunas veces que todos somos mediocres. Como eso de vivir a medias, eso, es mediocre. Ahora que VIVO (Matiz: Lo pongo en mayúsculas, porque una cosa es existir, simplemente estar en mundo... y otra vivir),
me he dado cuenta de lo poco que lo hacía antes. Y me asombra todo el tiempo que he estado sin hacerlo. A lo mejor va por temporadas, quién sabe. Lo que hoy se y he aprendido es que no hay que dejar hacerlo. Y punto. Y quién diga lo contrario... pues que se quede en su sofá dejando esta bonita vida pasar ante sus ojos. Ale, ahí lo dejo.
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